El agua del futuro no viene de ríos ni presas… viene del aire que respiras.
El agua del aire (AWG) puede ser una solución complementaria
cuando las fuentes convencionales son variables, vulnerables o inexistentes.
Resiliencia climática
Impacto medible

El agua del aire (AWG) no “reemplaza” todas las fuentes: funciona como capa de resiliencia para
abastecimiento local cuando hay intermitencia, alto costo logístico, contaminación o riesgos climáticos.
¿Por qué hablar de “agua del aire” en proyectos de impacto?
En campo, el reto rara vez es “solo falta agua”. Suele ser una combinación: fuentes variables, infraestructura limitada,
costos de traslado, calidad incierta y un contexto climático cada vez más extremo. Eeso se traduce en
riesgo operativo (interrupciones), riesgo sanitario (calidad) y riesgo financiero (OPEX logístico).
Aquí es donde entra la tecnología de agua del aire (AWG): capturar humedad atmosférica y convertirla
en agua mediante un proceso controlado, con tratamiento y almacenamiento local.
Resiliencia comunitaria
Continuidad operativa
Monitoreo y trazabilidad
Cómo funciona el AWG
Un sistema AWG toma aire ambiente, lo conduce por etapas de filtración y control térmico, condensa la humedad y produce agua.
Después, esa agua pasa por tratamiento y se almacena para consumo o uso definido.
El rendimiento depende de condiciones ambientales y del dimensionamiento.

Lo que importa: impacto, continuidad y control
En proyectos humanitarios o de desarrollo, la decisión tecnológica casi siempre se evalúa con tres lentes:
impacto (personas/servicios habilitados), continuidad (operación sostenida) y control (calidad y trazabilidad).
AWG puede aportar en los tres cuando el caso de uso está bien definido.
Beneficios típicos
- Impacto medible: producción/consumo y continuidad integrables a reportes.
- Continuidad: menor dependencia de pipas, rutas o estacionalidad.
- Control: tratamiento y almacenamiento definidos por diseño y contexto.

Casos de uso donde AWG suele tener sentido
| Escenario | Objetivo | Qué medir (ejemplos) |
|---|---|---|
| Comunidades con logística costosa (pipa / traslado) | Reducir dependencia y asegurar continuidad | Horas de servicio, volumen producido, costo logístico evitado, incidencias |
| Escuelas / clínicas con intermitencia | Garantizar servicios básicos (higiene y operación) | Días con agua disponible, consumo por servicio, calidad (según protocolo) |
| Respuesta a emergencias (complemento) | Abastecimiento local para puntos críticos | Tiempo de despliegue, continuidad, capacidad diaria por sitio, disponibilidad energética |
Para que AWG funcione en impacto social, define desde el inicio: uso final,
perfil de demanda, criterios de calidad, energía disponible y
modelo de operación local.
Modelo de implementación: piloto → medición → escala
Una ruta práctica es iniciar con un piloto (sitio representativo), medir resultados operativos y de servicio,
y escalar cuando los indicadores confirmen valor social y viabilidad de operación.

Preguntas frecuentes (ONGs)
¿Esto sustituye a un pozo, red o planta?
Normalmente se plantea como complemento estratégico: una fuente local adicional para continuidad de servicios,
reducción de logística y cobertura en puntos críticos. El diseño depende del objetivo del proyecto.
¿Qué tan “predecible” es la producción?
Depende de humedad/temperatura y del perfil de operación. Por eso el paso 1 es diagnóstico y dimensionamiento con supuestos claros.
¿Qué necesita para operar de forma sostenible?
Un plan simple: responsables locales, consumibles, mantenimiento preventivo y un esquema de monitoreo básico para reportar continuidad e impacto.
¿Qué esperar entonces?
Si tu organización busca reforzar la seguridad hídrica con una solución medible y adaptable,
el agua del aire puede ser el componente que faltaba para mejorar continuidad de servicios sin depender exclusivamente de fuentes tradicionales.